Cómo Trabajan las Esencias Florales de Bush?

El concepto de sanación compartido por sanadores tan grandes como Hipócrates, Paracelso, Hahnemann, Bach y Steiner era muy sencillo. To­dos ellos creían que la buena salud era el resultado de la armonía mental, emocional y espiritual, y observaban que cuando trataban los desequilibrios psicológicos de sus pacientes las enfermedades se curaban.

La enfermedad es, en sí misma, la manifestación física de desequilibrios emocionales que suceden principalmente cuando la persona no está en contacto con su Ser Superior. Y, al mismo tiempo, la enfermedad no es algo que deba temerse o que deba preocuparnos. Bien al contrario, puede verse como una indicación de que hay algo en deseq
uilibrio en la vida de la persona.

Consecuentemente, la enfermedad puede ser contemplada positivamente ya que enfoca a la persona de vuelta al camino correcto. Cada persona tiene un plan, o un propósito de vida específico, y una vez que se sintoniza con él y lo sigue su vida fluye de una forma más sencilla y más exitosa.

Todos tenemos intuiciones, o lo que algunas personas denominan co­nocimiento interno, que intentan ayudamos y guiarnos. Si elegimos ig­norar esa guía y continuamos en el camino equivocado, esas mismas in­tuiciones tienden a adquirir mayor volumen y a hacerse más notorias has­ta que, finalmente, si seguimos sin tenerlas en cuenta podemos, como dicen los americanos, "chocar con un camión", lo cual, traducido a len­guaje australiano, significa ser "atropellados por un trailer".

Si miras atrás en el tiempo y contemplas tu vida pasada hasta llegar a ese momento en el que quedaste aplastado por un trailer (siempre meta­fóricamente hablando), podrás ver, en forma de discernimiento, que como consecuencia de ello se generaron tremendas ventajas que fluyeron a par­tir de aquel acontecimiento. Aquello representó, probablemente, un im­portante punto de inflexión en tu vida.

Las esencias Bush trabajan ayudándonos a mantener nuestra vida en marcha y en el camino, mediante un ser conscientes de nuestras intuicio­nes y un actuar a partir de ellas, de forma que no tengamos necesidad de ser aplastados por ese tipo de trailers de forma más o menos regular.

Y si experimentas una crisis, entonces las esencias Bush están ahí para ayu­darte a trabajar a través de tus sentimientos y de tus experiencias, para que puedas recuperarte de forma más rápida.

Los remedios florales Bush ponen a favor las cualidades positivas que residen profundamente dentro de cada uno de nosotros, y la activación de éstas nos permite reemplazar el miedo por el valor, el odio por el amor, la inseguridad por la confianza en nosotros mismos, etc.

El propio Bach lo dijo, de forma maravillosa, cuando escribió que la función dé las esencias florales es:

Elevar nuestras vibraciones y abrir nuestros canales para la re­cepción de nuestro ser espiritual, de forma que nuestras natura­lezas se inunden con sus particulares virtudes y queden limpias de las faltas que las estaban afectando. Al igual que una música hermosa, o cualquier otra cosa gloriosa que nos eleva trayéndo­nos inspiración, las esencias florales son capaces de elevar nues­tras naturalezas para llevar nos un poco más cerca de nosotros mismos y, mediante ese acto, traernos paz y alivio en nuestro sufrimiento. Curan no atacando la enfermedad sino inundando nuestros cuerpos con vibraciones hermosas de nuestra naturale­za superior, en presencia de las cuales la enfermedad se funde como la nieve bajo el sol.

Si bien el mecanismo de su acción no ha sido aún enteramente probado, ha habido una gran cantidad de investigación en relación con las esencias florales. En su excelente libro Medicina Vibracional, Richard Cerber revisa esa investigación y gresenta sus propias teorías. En él, Cerber muestra claramente que las enfermedades físicas y emo­cionales pueden ser sanadas equilibrando y tratando nuestros cuer­pos de energía sutil (el astral, el etérico, el mental y el causal) en conjunto con nuestras energías Espirituales Superiores. Esos cam­pos de energía sutil juegan un papel primordial en el mantenimiento de nuestra buena salud.

Según Gurudas, autor del libro Flower Essences, de entre las tres formas más importantes de remedios vibracionales (las esencias flo­rales, los remedios homeopáticos, y los elixires de gemas), las esencias florales son la modalidad mejor y más efectiva para llegar y tratar a los cuerpos sutiles de energía, así a como los meridianos y al cuerpo físico. Él dice que los remedios homeopáticos operan, por lo general, en el nivel de lo físico y en los campos biomagnéticos del cuerpo. Algunos de entre ellos pueden afectar a los chakras y a los cuerpos sutiles, pero no de forma tan efectiva como las esencias florales. Los elixires de gemas actúan de forma similar a las esencias florales pero no en el mismo grado pues no tienen la misma potencia de fuerza vital.

Cerber menciona que el término "vibración" es un sinónimo de la pala­bra frecuencia, y que la única diferencia entre la materia densa, como es el caso de un antibiótico o de un pedazo de madera, y la materia sutil, como es el caso de una esencia floral, es la frecuencia en la que vibran. La mate­ria sutil vibra a velocidades que superan la velocidad de la luz, y las medi­cinas vibracionales que contienen energías sutiles de alta frecuencia son capaces de actuar sobre los campos sutiles de energía, y también al nivel de los vehículos emocional, mental y espiritual.
Curudas da una interesante descripción de cómo las esencias tienen un efecto sobre los cuerpos sutiles y sobre el cuerpo físico. Cuando una esen­cia es ingerida, o es absorbida a través de la piel, pasa, inicialmente, al torrente sanguíneo; entonces se coloca en un lugar a medio camino entre los sistemas nervioso y circulatorio, donde se crea una corriente electro­magnética a causa de la polaridad entre ambos sistemas; posteriormente la esencia se mueve hacia los meridianos, que son los mecanismos vitales que existen allí donde el cuerpo físico y los cuerpos sutiles se encuentran. Desde los meridianos la fuerza vital de la esencia floral se amplifica hacia los chakras y hacia varios cuerpos sutiles, para después volver de nuevo al cuerpo físico. Esa amplificación también magnifica la fuerza vital de la esencia y colabora en su asimilación. La esencia llega a las partes del cuerpo que están en desequilibrio de forma más rápida y en una forma más
estable.

Las esencias florales, dice Gurudas, limpian el aura y los cuerpos sutiles de forma que los desequilibrio s dejen de generar mala salud. Esa limpieza tiene lugar de forma simultánea, pero los resultados llevan un poco más de tiempo en manifestarse. Las estructuras silíceas cristalinas similares al cuarzo y propias del cuerpo físico, como son las del torrente sanguíneo, del pelo, de las uñas, y también de los cuerpos sutiles, amplifican y trans­miten las energías sanadoras de las esencias florales llevándolas a sus lu­gares adecuados de acción, y en las frecuencias correctas. El conjunto de ese proceso es similar a la forma en la que las ondas de radio impactan el cristal de una radio) de forma que ese cristal resuene con las altas frecuen­cias) absorbiéndolas y transformándolas en frecuencias audio que pueden ser escuchadas por el oído humano.
Además, la analogía siguiente es de buen uso a la hora de explicar y de comprender los efectos de las esencias florales sobre una persona.
Este diagrama representa la psique. En la parte superior se encuentra la mente consciente, esa parte que piensa en lo que tenemos para comer hoy y en lo que hicimos el fin de semana pasado, esa parte que analiza las palabras que ahora estás leyendo. La mente consciente está llena de parlo­teo, y salta continuamente de una cosa a otra.

Por debajo del nivel consciente reside la mente subconsciente. Allí es donde se encuentran almacenadas muchas de nuestras creencias; de he­cho, la mayoría de esas creencias se formaron durante el tiempo que estu­vimos en el vientre de nuestra madre, y durante los primeros años de nuestras vidas. Con frecuencia esas creencias guían y dirigen nuestras ac­ciones, y estamos continuamente creando situaciones que refuerzan esas creencias particulares que tenemos. Raramente tenemos una conciencia consciente de esas creencias formadas en los primeros años de nuestras vidas o incluso algo mas tarde.

Por ejemplo, a los tres años de edad una niña puede haber escuchado repetidamente de uno de los padres, o de alguna persona cercana, que ella es realmente estúpida e incapaz de hacer nada de forma adecuada. Al cre­cer puede no tener un recuerdo consciente de aquello que le fue dicho pero, sin embargo, ese temprano mensaje puede haber quedado almace­nado como una creencia, y esa creencia puede aparecer frecuentemente durante su vida; en ese caso su patrón de vida será el crear situaciones que refuerzan esa creencia. Por ejemplo, si tiene un trabajo importante que le supone un reto, con frecuencia cometerá errores tontos y, posiblemente, lo perderá. La parte frustrante de esa situación es que la persona no conoce de forma consciente el por qué estropea las cosas, y no se da cuenta de que sus fallos están causados por su creencia de que es tonta e incapaz de hacer nada de forma correcta. La observación revelaría que ese patrón ha sido una constante durante su vida; de hecho, desde los tres años.

Otras creencias comunes son: que nadie nos quiere; que no pertenece­mos, especialmente si los padres no nos buscaron o no quisieron tener­nos; o que no somos atractivos, lo cual es con frecuencia el resultado de que personas influyentes hicieran observaciones inoportunas o estuvie­sen continuamente haciendo de menos al niño. La creencia de una perso­na en su falta de atractivo pudiera haber sido causada por un adulto que hiciese comentarios sobre el niño del tipo "tú renacuajo feo", como una forma de manifestación de cariño.

Obviamente la intención de la persona que habla es relevante en este punto, pero también hay un tremendo poder en la mera palabra hablada. Muchas personas se generan diarrea s porque continúan diciéndose esas cosas que les hacen "cagar". "Me pones enfermo" y "me muero por un cigarrillo" tienen, de forma literal, claros significados para el subconsciente.

Cuántas personas conoces que, después de la ruptura de una relación, se dicen que nunca repetirán el mismo error de nuevo y, sin embargo, se implican inmediatamente con una pareja más o menos idéntica con la que comienzan a actuar de la misma forma, creando el mismo escenario? El conjunto de las creencias que están en su mente subconsciente es el que determina ese patrón.

La pérdida de un padre puede tener un efecto profundo sobre un niño pequeño. Una niñita que ha perdido a su padre en un accidente puede internalizar ese acontecimiento como la creencia de que si se acerca a los hombres ellos la dejarán. Más tarde, cuando tenga relaciones con hom­bres, ellos o bien perderán el interés por ella, o bien la dejarán por alguna otra persona, o se irán a otro país. Ella atraerá hombres que reforzarán su creencia dejándola.

Hay muchas formas en las que las creencias negativas pueden generarse. Sin embargo, ahora es posible que la persona se libere a sí misma de los patrones de comportamiento que son autodestructivos, al limpiarse de esas creencias negativas. Ello no solo las beneficiará, sino que también liberará a sus propios hijos de ese círculo, que con frecuencia se perpetúa a sí mismo.
Los expuestos arriba son algunos ejemplos de creencias negativas, de sus causas y de sus efectos. Pero por supuesto que también hay creencias positivas presentes en el subconsciente. Los padres tienen una maravillo­sa oportunidad (y también responsabilidad) para ayudar a desarrollar és­tas últimas en sus hijos.

Finalmente, la parte inferior del diagrama representa la mente supraconsciente, o Ser Superior, cualquiera que sea el término que más nos guste. Ahí se encuentran las cualidades positivas que son inherentes a todos nosotros: el amor, el valor, la confianza, y la fe; las soluciones a todos nuestros problemas; y también la comprensión de nuestro propó­sito o plan de vida. Esta parte de la mente genera nuestras intuiciones y nuestra inspiración.

Las Esencias Florales Bush de Australia trabajan de forma similar a como lo hace la meditación, pues no solamente resuelven las creencias negati­vas sino que también posibilitan el que aquellas cualidades positivas que yacen dentro de nosotros mismos fluyan hacia nuestras mentes conscien­tes. Estos poderosos remedios trabajan en una multiplicidad de formas ayudándonos a liberarnos de creencias y de emociones negativas, y reem­plazándolas por aspectos positivos de nosotros mismos. Las personas y los acontecimientos pueden aflorar de pronto para ayudarnos a movemos hacia un nuevo nivel de entendimiento, y ello puede verse acentuado de forma más amplia una vez que ya no mantengamos nuestras creencias negativas.

Lá persona puede entenderse como compuesta por un conjunto de ca­pas emocionales, y las esencias Bush ayudan a trabajar a través de esas capas de bloqueos emocionales. Las esencias se ajustan a sí mismas, lo cual significa que son efectivas solamente hasta el punto en que la perso­na está preparada para llegar. También funcionan como catalizadores ama­bles, llevando a las personas hasta ese punto y ayudándolas también a encontrarse con la capa siguiente; además, son completamente inocuas y carecen de efectos secundarios.

Por supuesto que, cuanto mayor nivel de autoconciencia generemos mediante prácticas de crecimiento personal, meditación, y la voluntad de explorar y de con­frontar nuestros sentimientos, más rápido trabajarán los remedios.

La belleza de las esencias estriba en que cualquier persona puede utili­zadas, pues son completamente seguras en su uso y carecen de efectos secundarios. No necesitas de años de formación médica para ser capaz de comprender sus propiedades y de prescribidas. Este'libro se presenta en una forma tal que, tanto el profesional de la sanación como aquellos que quieran utilizar los remedios, ya sea en sí mismos o en sus familias o amigos, puedan ser capaces de elegir las esencias más apropiadas de forma rápida y fácil; el libro sirve de piedra angular para el uso de estos remedios profundos.

Las esencias Bush son igualmente efectivas cuando las toman los niños y los animales, que cuando las toman los adultos. De hecho, las esencias trabajan excepcionalmente rápido en los niños ya que ellos no han construido tanta negatividad ni tantas barreras emocionales y, por tanto, están más en contacto con sus sentimientos. Las dosificaciones para los niños y para los animales son las mismas que para los adultos. Los resulta­dos conseguidos con niños pequeños y con animales descartan la posibilidad de que las esencias Bush tengan beneficios generados solamente por el efecto placebo.

Los remedios funcionan mejor, en la mayoría de los casos, cuando se toman uno a uno, ya sea como esencia única, o en una combinación si las esencias trabajan todas un mismo tema, ya que entonces obtendremos un efecto más fino y de mayor duración. De ese modo trabajarán desde fuera hacia adentro, desde los cuerpos externos hacia el cuerpo físico. Cuando utilizamos una combinación de dos o más remedios, trabajando sobre temas separados, la fórmula puede tener un efecto más lento; sin embargo, en situaciones de crisis las combinaciones de hasta siete reme­dios pueden utilizarse, si bien normalmente sugerimos un máximo de hasta cuatro y, ocasionalmente, cinco esencias.

Las plantas, los minerales, las vitaminas y las sales sólo trabajan sobre el cuerpo físico.

Texto copiado de libro: "Esencias Florales Bush" de Ian White versión en español Editorial Nestinar, si le interesa el libro puede comprarlo en este enlace: http://www.nestinar.com/sp/producto.asp?indice=1